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Los detalles dictarán sentencia

Una nueva cita para la historia de ambos equipos. Los del Manzanares, por un lado, tienen la oportunidad de llegar a las semifinales de la Champions League por tercera vez en los últimos cuatro años. Un dato que refleja la magnitud del crecimiento experimentado. Y por otro lado, el conjunto inglés, que pretende no desvelarse del sueño europeo que lleva meses viviendo, tras ver cómo su periplo como mejor equipo del país tocaba a su fin, con cierta brusquedad. Ya mostraron sus cartas en la ida, y fue el Atlético quien, como era lógico, inició la ofensiva con mayor ahínco. Pero el Leicester aguantó de pie y estuvo a poco de llevar a su rival a los puntos.

El Atlético llega sabedor del mínimo margen que supone el 1-0 cosechado hace una semana. La superioridad se hizo visible en el campo, se consiguieron encontrar grietas en el muro y, aún así, no fue suficiente. Faltó claridad en el remate, y únicamente un penalti sirvió para batir a Schmeichel. El autor de dicho gol, Antoine Griezmann, está llamado a ser ese faro que ilumine al Atlético como de costumbre. En la ida, el trabajo del francés como mediapunta entre líneas resultó decisivo tanto ofensiva como defensivamente. Ofreció una gran cantidad de apoyos y se convirtió en el canal del que fluía todo el juego de su equipo. Por ello, se antoja imposible un escenario en el que el Leicester consiga someter al Atlético sin anular a Griezmann.

Mientras, es difícil que el plan que tome Shakespeare se salga del ya visto en la ida, a pesar de la sorprendente actuación cuajada en la eliminatoria anterior, donde tuvieron enfrente a un equipo bastante más ancho que focalizaba su juego en Nasri, lo que conlleva una serie de riesgos de los que el Leicester sacó gran partido. Si bien es conocida la particular propuesta de Sampaoli y el Sevilla, la del Atlético de Madrid no lo es menos, a pesar de su mutación conforme ha avanzado el curso. La descordinación de Ndidi en cuanto a posicionamiento puede ser decisiva como ya ocurrió en la ida, además de antojarse fundamental una actuación de nivel de Godín y Savic. Queda por resolver la mayor de las incógnitas en cuanto al partido se refiere: si el Atlético se contagiará del ritmo característico de la Premier, o si será el Leicester quien, en un hipotético paso hacia delante, se expondrá en exceso y caerá en el tipo de partido que Simeone busca.

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