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Harry Kane y Fernando Llorente en el Bernabéu

Aún a riesgo de que las lesiones o sanciones de unos y otros condicionasen en exceso el desarrollo del partido, tanto Real Madrid como Tottenham protagonizaron un divertido choque de fuerzas en el que cualquiera de los dos pudo salir victorioso. Los límites fueron explorados por Kane, Ronaldo, Llorente, Benzema o Isco, y trazados a la vez por las actuaciones de sus porteros, donde merece especial mención un colosal Hugo Lloris. Sostuvo a sus compañeros cuando Cristiano amenazaba, poniendo orden dentro de ese caos integrado en el orden que Pochettino quiso proponer desde un principio.

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Con Harry Winks como elegido para hacer el trabajo que le correspondería a Dembélé, el Tottenham posicionó sobre el campo una formación que, sobre el papel, se asemejaba más a un 4-4-2 con Winks y Dier como mediocentros y Fernando Llorente acompañando a Harry Kane arriba, pero el contexto del partido cambió el escenario del mismo, y con él cambiaron los intereses ingleses. El Real Madrid, con su característica actitud agresiva para hacer retroceder la línea defensiva rival, se hizo dueño del sector central y el control del balón, ante lo cual el Tottenham no quiso competir. No se jugó un partido marcado por la disputa de la pelota, puesto que Pochettino prefirió adaptarse y buscó el juego directo hacia el “10” (precisamente fue Kane quien acabaría estrenando el casillero en una acción de igual índole), replegando y ganando amplitud para coger las espaldas de Marcelo y Achraf. Fue este último quien se vio más exigido, sin haber cuajado necesariamente una actuación por debajo de lo necesario. Pero ese choque permanente con Jan Vertonghen y el trabajo que conlleva maniatar a Eriksen pasan factura a cualquiera.

Tottenham vs Madrid - Football tactics and formations

Fue especialmente interesante el uso que Pochettino le dio a Fernando Llorente durante todo el partido. El ex del Athletic se benefició de esa propuesta de envíos directos y realizó una buena labor de espaldas al área descargando esos envío, todo ello con la libertad que supone no ser la única referencia arriba. Gran trabajo con y sin balón, arrastrando a sus marcas fuera de sitio. Dicho trabajo sin balón se pudo reflejar en Llorente y el resto del equipo. El entramado de asignaciones defensivas estuvo compuesto durante todo el partido de un marcaje hombre a hombre en el que cada jugador spurser acudía a morder a su par, intensificándose en la banda derecha, donde se formaba un 2 vs 1 en el que Sissoko y Aurier controlaban las posibles subidas de Marcelo. Los únicos que gozaron de la suficiente capacidad para salir de la trampa fueron Ronaldo, Isco, y Benzemá. Una noche de inspiración de ambos se traduce en goles, como mínimo. Pero Lloris sólo cedió una vez.

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