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Enemigos íntimos

A pesar de que se trata de un duelo que, entre competición doméstica y continental, se ha repetido un alto número de veces, la situación en la que llegan tanto Real Madrid como Atlético no podría parecerse menos a su precedente más cercano. Unos llegan con el bendito quebradero de cabeza que supone no saber elegir entre tantos candidatos para un puesto, por el alto nivel ofrecido a lo largo de estos últimos meses. Y otros acuden a la cita en una situación bastante más complicada, algo cortos de efectivos en varios puestos, pero con la ilusión intacta, y con el alivio de que en esta ocasión será en unas semifinales cuando deberán verse las caras con el eterno rival. Un contexto nuevo que quizás conlleve un desenlace diferente.

Por el lado local, queda la duda de quién será el sustituto de Gareth Bale. Si es Isco quien sale de inicio junto con Cristiano Ronaldo y Benzema, con balón podría darse un hipotético 4-3-1-2 en el que el ex del Málaga caería con asiduidad al costado izquierdo, situación que posiblemente se de con frecuencia teniendo en cuenta que, si hay una debilidad que el Real Madrid pueda explotar en esta ocasión, esa es el improvisado carril derecho que elija Simeone. Y es que cualquier jugador disponible que le quede al Cholo para poder colocar en el lateral carece de la experiencia necesaria para ser una solución de garantías. Si bien Giménez era un parche para tapar dicho agujero, tanto Savic como Lucas se presentan como soluciones bastante arriesgadas. El montenegrino por condiciones podría ofrecer un mayor aguante al corte y yendo al cruce, al precio de dejar ciego el ataque en dicho costado. Si el Atlético renunciase con ello al ataque con dos hombres en dicha banda, la preocupación para Marcelo y Kroos sería mucho menor, porque además de no tener un lateral de recorrido al que vigilar, Carrasco se encontraría bastante solo en su tarea.

Lucas Hernández sería la opción con más viabilidad debido a su buen desempeño tanto como central como de lateral, aunque este haya sido actuando orientado al lado contrario. Y, como último recurso, podría darse incluso el caso de que Thomas Partey fuera el sacrificado. Algo que queda muy lejos dado que, hasta hace unos días, nadie contemplaba que dicha posibilidad fuese mínimamente real. Con 20 minutos disputados este fin de semana, empieza y acaba el corto currículum del ghanés como lateral diestro.

Si bien Marcelo jugará un papel importante en ataque, Carrasco es aquel que podría sacar más provecho del atrevimiento del brasileño durante el partido. En un equipo donde los hombres de banda poseen diferentes rasgos, Yannick es el único de ellos que puede considerarse extremo en el propio sentido de la palabra. Un jugador que sin ningún apuro es capaz de romper tanto por dentro como por fuera. Por ello, en un escenario donde el partido se torne a un choque de ida y vuelta, sin un dominador claro, el belga puede sacar auténtico petróleo. Pero el escenario será distinto si el ocupante de esa banda es otro, como sucede en el caso anterior. Cualquiera de aquellos jugadores que puedan reemplazarle no poseen esa electricidad, hacen su ventaja de un modo distinto. En el caso de Saúl, el equipo gana un buen defensor y un cerrojo en el juego aéreo, además de irrumpir en campo rival por potencia. Y en el caso de Gaitán o Correa, el Atleti obtiene más clarividencia en el último pase o un poco de chispa si el ritmo de partido es más bajo de lo esperado. Pero en ambos casos Marcelo no se encuentra tan exigido, por no tener un jugador que hace su mejor fútbol en zonas exteriores. El resto de jugadores tienen una movilidad mayor y una tendencia frecuente a caer al centro.

La última incógnita a resolver, si ya se tiene constancia de las posibles bajas y de las ausencias ya confirmadas, es la propuesta inicial de los rojiblancos a lo largo del choque. Si bien se espera del Real Madrid que tenga la pelota en su haber, el Atlético se encuentra ante la duda de si replegar firmemente y ceder la iniciativa con el objetivo de no encajar, o ir a presionar arriba en busca de un gol que podría ser determinante en el desenlace de la eliminatoria. Posiblemente sea el segundo plan el que más beneficie al Atlético de Madrid independientemente de su alineación. Si el Madrid va a llegar al duelo con el generador de fútbol instalado en la izquierda, el Atlético seguirá el mismo modelo, pero para ello necesita que Griezmann no esté aislado en exceso. Este riesgo sería consecuencia directa de la decisión de ceder demasiados metros y forzar al francés a que actúe principalmente como un defensor más. Con una presión intensa en campo contrario, Griezmann y el Atlético se aseguran ciertas posesiones de balón que pueden servir tanto para armar contrataques como para dar algo de oxígeno al juego, según la situación lo requiera. Y si un Griezmann activo forma asociación con Gameiro, los espacios que pueda dejar el Real Madrid se venderán muy caros.

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