Pulsa "Enter" para saltar al contenido

Descifrando a Mandzukic

Giampiero Boniperti, leyenda de la Juventus que militó en el conjunto turinés durante la década de los 50, entonó una vez la mítica frase “vincere non è importante, è l’unica cosa che conta”. Dicha frase podría versionarse de cara al momento actual que atraviesa Mario Mandzukic en el nuevo 4-2-3-1 que ha diseñado Max Allegri. Si bien no es algo normal ver a un futbolista de las condiciones del croata jugar escorado en una banda, han bastado pocos partidos para encontrar el sentido a esta nueva variante en el esquema del campeón italiano.

Esta nueva ubicación de Mandzukic, escorado en la banda izquierda, permite a los italianos ser aún más compactos de lo que ya eran antes del cambio. También aporta una novedad muy significativa en el sistema ofensivo: sus movimientos, aunque sean realizados partiendo desde posición exterior, son los de un delantero rematador que carga el área rival cuando el ataque transcurre por el sector contrario. Sucede cuando Paulo Dybala, con libertad en zona de 3/4, conecta con Lichsteiner/Cuadrado en busca de opciones de pase. La atención de la defensa rival, en un principio, recae sobre Higuaín. Sumada la alternativa de Mandzukic, la atención de la defensa debe repartirse entre ambos, y es ahí cuando por momentos el dibujo contiene dos delanteros y una banda ocupada por Asamoah, Alex Sandro, Dybala o incluso Sami Khedira.

El paralelismo a esta situación podría hilarse con la situación de Raúl García en, curiosamente, un ex equipo de Mario Mandzukic: el Atlético de Madrid 14/15, donde el navarro era colocado en la banda derecha para luego hacer daño en el carril central. Sumado a la ventaja que supone el desconocimiento del oponente en un enfrentamiento, las características del croata pueden decidir el guión del partido más igualado, sobre todo si el rival tiene la intención de acaparar la pelota, como sucede con el Barcelona, su rival más próximo. El olfato de Mandzukic para encontrar el remate, su predilección por el choque, la pelea y toda acción disputada, además de su buen desempeño en el juego aéreo, van a poner en dificultades a Mascherano y al jugador encargado de vigilar el sector habitado por el croata.

Sé el Primero en Comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *